Un Musicoterapeuta implementa dispositivos específicos para la admisión, el diagnóstico, el seguimiento y el alta en un tratamiento musicoterapéutico. El bienestar emocional, la salud física, la interacción social, las habilidades comunicacionales y la capacidad cognitiva son evaluados y considerados a través de procedimientos específicos, como la improvisación musical terapéutica, la imaginería musical receptiva, la creación de canciones, el uso selectivo de música editada, entre otros. En ese proceso, el musicoterapeuta promueve y registra cambios expresivos y receptivos desde sus relaciones intra e intermusical, que dan cuenta de la evolución del tratamiento. En las sesiones de Musicoterapia, se emplean instrumentos musicales, música editada, grabaciones, la voz y otros materiales sonoros. La herramienta de lenguaje de la Musicoterapia, es la música, considerándola de forma singular, asegurando que la misma por sí misma no pueda curar; no existiendo entonces, recetas musicales para sentirse mejor.

 

 

Musicoterapeuta